sábado, 29 de junio de 2013

Líder de la Docencia y Evaluación de los Aprendizajes



             La globalización de la sociedad  actual permite el desarrollo de ciertos elementos que generalmente se encuentran presente en casi todos los aspectos de la vida social, es por ello que cada individuo debe prepararse y ser el mejor en el área en que se desempeñe debido a la competitividad en los diversos sectores culturales, educativos, económicos, sociales, académicos, políticos, entre muchos otros.



            Es de hacer notar que la educación es la base de toda profesión ya que es el docente en el cargado de formar moral, intelectual  y académicamente a los grandes profesionales de los diferentes sectores sociales, económicos y políticos. Es por ello que una de las habilidades determinantes en el éxito del docente está representada por el liderazgo, comprendido como la habilidad o aptitud positiva para tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo. En el ámbito de directiva o gerencia de instituciones educativa, el líder posee la capacidad de influir en la forma de ser y de trabajar de un grupo de personas determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo en el logro de sus metas y objetivos propuestos.

            El líder educacional dirige más por su arrastre que por su empuje; por inspirar, más que por mandar; por capacitar a las personas para que usen su propia iniciativa y experiencias, más que por ignorar o constreñir las experiencias e iniciativas. Es por ello que un docente líder no nace, se hace; el liderazgo es algo susceptible de ser aprendido, una condición que puede ser alcanzada por aquellos que sienten la necesidad de hacer bien las cosas y tienen la disposición de consagrarse al trabajo creador de enseñanzas.



            de igual manera el liderazgo educacional se apoya en toda la teoría del liderazgo, pero debe asumir las características propias de su naturaleza y de su contenido. La consagración del liderazgo educacional debe partir de los directivos y de todo el personal que labora en el Sistema educativo, solo con ellos se puede lograr el verdadero liderazgo educacional, aplicando con él,  nuevos métodos y estilos de trabajo y dirección en la formación integral de las nuevas generaciones.

            En ese sentido sostenemos que el líder educacional es esencialmente un docente que debe dominar las funciones y tareas de cada puesto de trabajo, como una condición para el liderazgo efectivo, al demostrar su competencia profesional, y su interés profesional que es mejorar la educación, el cambio permanente del centro educacional, de acuerdo a las dimensiones de la de los objetivos educativos y de la sociedad en general.

            Sobre esta base, el liderazgo educacional tiene que ser un fenómeno de equipo, el cual está dirigido a fortalecer estrategias, cooperación mutua y trabajar en base a la acción; y a la vez a la autoevaluación de las capacidades del docente en su trabajo como constructor de conocimientos. Un líder educacional debe regirse por ciertas características  que le permitirán saber qué y cómo lograr sus objetivos, las cuales se presentan de la siguiente manera:

ü  Tiene una visión a largo y corto plazo, que le permita adelantarse a los posibles acontecimientos, así  como detectar y proponer soluciones a los problemas.
ü  Se fija objetivos específicos  y trabajar en la búsqueda de alcanzar los resultados de los mismos.
ü  Resalta en el resto del grupo, bien sea por su actitud extrovertida, muy inteligente,  con una excelente capacidad de dominio de grupo, entre otras capacidades.
ü  Es entusiasta, y transmite a su grupo  de trabajo y estudiantes, ese mismo entusiasmo.
ü  Posee una gran capacidad de mando, y al usarla logra ser oído y respetado como el líder tanto en el aula de clases como en su grupo de trabajo.
ü  Es un buen negociador y convincente, de esa forma gana muchos adeptos a su causa.
ü  Es carismático, y por medio de esta habilidad atrae a las personas para sumarse a una causa mutua.
ü  Es sumamente exigente con su equipo de trabajo, estudiantes  u organización, y sobre todo consigo mismo.     
ü  Es coherente en su decir y hacer; no es alguien contradictorio; y a la vez tiene credibilidad ante los demás.
ü  Es dedicado y trabajador. Por lo general da lo mismo o más que su equipo para conseguir los objetivos planteados.


            El docente de hoy en día no sólo debe limitarse a ejercer funciones en un aula, sino que debe ser consciente que su labor puede extenderse a otros ámbitos de su entorno. Todo docente está llamado a cumplir con una misión especial, que es la de ser líderes en el campo educativo en que se desenvuelve. Es por ello que el perfil del docente  implica el ejercicio del liderazgo, ya que el mismo, posee la capacidad de influenciar y ejercer poder en sus estudiantes, en forma positiva. De la misma manera,  integra al proceso de enseñanza aprendizaje, a padres, familia, colegas, directivos y miembros de la comunidad en general.

            En relación con lo antes mencionado, el profesional de la educación que trabaja de la mano con el liderazgo y el perfil docente, debe regirse continuamente por el proceso de evaluación, ya que es el método para detectar y sustentar su trabajo como constructor de conocimientos.  En términos generales la evaluación de los aprendizajes debe ser continua, es decir, se debe avaluar a los estudiantes desde el momento que llegan a la institución hasta el momento que se retiren a sus hogares; y además es de hacer notar que dicha evaluación está centrada en todas las capacidades, habilidades y actitudes del estudiantes, tanto académica como socialmente. Es por ello que el docente tiene el trabajo de diseñar diversos instrumentos de evaluación, los cuales le permitan evaluar al estudiante desde diferentes ámbitos, es decir, de manera continua y en oportunidades específicas. Cabe destacar que los instrumentos de evaluación tienen como objetivos detectar debilidades, por lo que el docente debe mejorar sus estrategias para contrarrestar dichos resultados de la evaluación. De igual manera los  instrumentos permiten fortalecer destrezas y sustentar aprendizajes obtenidos.  Es de hacer notar que los diferentes instrumentos de evaluación también son de gran ayuda e importancia para el docente líder ya que le permite autoevaluarse, y así mismo trabajar en la búsqueda de estrategias que le permitan mejorar.



            Por último es conveniente resaltar que a pesar del gran esfuerzo que hace el docente en su trabajo como educador, actualmente hay muchos factores que intervienen en el proceso de enseñanza aprendizaje, los cuales se presentan como barreras que dificultan el buen desarrollo socioeducativo de los estudiantes y el trabajo docente. Es de hacer notar que el acoso escolar es uno de los más grandes problemas sociales que presentan el sistema educativo a nivel mundial. De tal manera que el acoso o maltrato escolar también es conocido mundialmente bullying, el cual se refiere a la intimidación o acoso por parte uno o varios niños hacia algún compañero; dichas situaciones ocurren muchas veces sin que el docente se dé cuenta, es por ello que el docente debe aplicar diversos instrumentos de evaluación que le permitan detectar situaciones de agresión o entre muchos eventos que ocurren entre los estudiantes. En consideraciones generales, el maltrato escolar ha puesto en alerta a los directivos y líderes educacionales. Es por ello que los docentes hoy en día se centran en el liderazgo para interactuar entre los estudiantes y de una u otra forma crear un ambiente de tolerancia y respeto entre todos los entes y comunidad que hacen vida en la institución. 

           En relación con lo antes expuesto se presenta la siguiente interrogante: ¿De que manera el desarrollo y  aplicación de diversos instrumentos de evaluación ayuda tanto al docente como a los estudiantes en el desarrollo del  proceso de enseñanza aprendizaje? 


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