La globalización de la sociedad actual permite el desarrollo de ciertos
elementos que generalmente se encuentran presente en casi todos los aspectos de
la vida social, es por ello que cada individuo debe prepararse y ser el mejor
en el área en que se desempeñe debido a la competitividad en los diversos
sectores culturales, educativos, económicos, sociales, académicos, políticos,
entre muchos otros.
Es de
hacer notar que la educación es la base de toda profesión ya que es el docente
en el cargado de formar moral, intelectual
y académicamente a los grandes profesionales de los diferentes sectores
sociales, económicos y políticos. Es por ello que una de las habilidades
determinantes en el éxito del docente está representada por el liderazgo,
comprendido como la habilidad o aptitud positiva para tomar la iniciativa,
gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o
equipo. En el ámbito de directiva o gerencia de instituciones educativa, el
líder posee la capacidad de influir en la forma de ser y de trabajar de un
grupo de personas determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo
en el logro de sus metas y objetivos propuestos.
El líder
educacional dirige más por su arrastre que por su empuje; por inspirar, más que
por mandar; por capacitar a las personas para que usen su propia iniciativa y
experiencias, más que por ignorar o constreñir las experiencias e iniciativas.
Es por ello que un docente líder no nace, se hace; el liderazgo es algo
susceptible de ser aprendido, una condición que puede ser alcanzada por
aquellos que sienten la necesidad de hacer bien las cosas y tienen la
disposición de consagrarse al trabajo creador de enseñanzas.
de igual manera el liderazgo educacional se apoya en
toda la teoría del liderazgo, pero debe asumir las características propias de
su naturaleza y de su contenido. La consagración del liderazgo educacional debe
partir de los directivos y de todo el personal que labora en el Sistema educativo,
solo con ellos se puede lograr el verdadero liderazgo educacional, aplicando
con él, nuevos métodos y estilos de
trabajo y dirección en la formación integral de las nuevas generaciones.
En ese sentido sostenemos que el
líder educacional es esencialmente un docente que debe dominar las funciones y
tareas de cada puesto de trabajo, como una condición para el liderazgo
efectivo, al demostrar su competencia profesional, y su interés profesional que
es mejorar la educación, el cambio permanente del centro educacional, de
acuerdo a las dimensiones de la de los objetivos educativos y de la sociedad en
general.
Sobre esta base, el liderazgo
educacional tiene que ser un fenómeno de equipo, el cual está dirigido a
fortalecer estrategias, cooperación mutua y trabajar en base a la acción; y a
la vez a la autoevaluación de las capacidades del docente en su trabajo como
constructor de conocimientos. Un líder educacional debe regirse por ciertas
características que le permitirán saber
qué y cómo lograr sus objetivos, las cuales se presentan de la siguiente
manera:
ü Tiene una visión a largo y corto plazo, que le permita
adelantarse a los posibles acontecimientos, así
como detectar y proponer soluciones a los problemas.
ü Se fija objetivos específicos y trabajar en la búsqueda de alcanzar los
resultados de los mismos.
ü Resalta en el resto del grupo, bien sea por su actitud
extrovertida, muy inteligente, con una
excelente capacidad de dominio de grupo, entre otras capacidades.
ü Es entusiasta, y transmite a su grupo de trabajo y estudiantes, ese mismo
entusiasmo.
ü Posee una gran capacidad de mando, y al usarla logra ser
oído y respetado como el líder tanto en el aula de clases como en su grupo de
trabajo.
ü Es un buen negociador y convincente, de esa forma gana
muchos adeptos a su causa.
ü Es carismático, y por medio de esta habilidad atrae a las
personas para sumarse a una causa mutua.
ü Es sumamente exigente con su equipo de trabajo,
estudiantes u organización, y sobre todo
consigo mismo.
ü Es coherente en su decir y hacer; no es alguien contradictorio;
y a la vez tiene credibilidad ante los demás.
ü Es dedicado y trabajador. Por lo general da lo mismo o
más que su equipo para conseguir los objetivos planteados.
El docente de hoy en día no sólo debe
limitarse a ejercer funciones en un aula, sino que debe ser consciente que su
labor puede extenderse a otros ámbitos de su entorno. Todo docente está llamado
a cumplir con una misión especial, que es la de ser líderes en el campo
educativo en que se desenvuelve. Es por ello que el perfil del docente implica el ejercicio del liderazgo, ya que el
mismo, posee la capacidad de influenciar y ejercer poder en sus estudiantes, en
forma positiva. De la misma manera, integra
al proceso de enseñanza aprendizaje, a padres, familia, colegas, directivos y
miembros de la comunidad en general.
En relación con lo antes mencionado,
el profesional de la educación que trabaja de la mano con el liderazgo y el
perfil docente, debe regirse continuamente por el proceso de evaluación, ya que
es el método para detectar y sustentar su trabajo como constructor de
conocimientos. En términos generales la
evaluación de los aprendizajes debe ser continua, es decir, se debe avaluar a
los estudiantes desde el momento que llegan a la institución hasta el momento
que se retiren a sus hogares; y además es de hacer notar que dicha evaluación está
centrada en todas las capacidades, habilidades y actitudes del estudiantes,
tanto académica como socialmente. Es por ello que el docente tiene el trabajo
de diseñar diversos instrumentos de evaluación, los cuales le permitan evaluar
al estudiante desde diferentes ámbitos, es decir, de manera continua y en
oportunidades específicas. Cabe destacar que los instrumentos de evaluación
tienen como objetivos detectar debilidades, por lo que el docente debe mejorar
sus estrategias para contrarrestar dichos resultados de la evaluación. De igual
manera los instrumentos permiten
fortalecer destrezas y sustentar aprendizajes obtenidos. Es de hacer notar que los diferentes
instrumentos de evaluación también son de gran ayuda e importancia para el
docente líder ya que le permite autoevaluarse, y así mismo trabajar en la
búsqueda de estrategias que le permitan mejorar.
Por último es conveniente resaltar
que a pesar del gran esfuerzo que hace el docente en su trabajo como educador,
actualmente hay muchos factores que intervienen en el proceso de enseñanza
aprendizaje, los cuales se presentan como barreras que dificultan el buen
desarrollo socioeducativo de los estudiantes y el trabajo docente. Es de hacer
notar que el acoso escolar es uno de los más grandes problemas sociales que
presentan el sistema educativo a nivel mundial. De tal manera que el acoso o
maltrato escolar también es conocido mundialmente bullying, el cual se refiere a
la intimidación o acoso por parte uno o varios niños hacia algún compañero;
dichas situaciones ocurren muchas veces sin que el docente se dé cuenta, es por
ello que el docente debe aplicar diversos instrumentos de evaluación que le
permitan detectar situaciones de agresión o entre muchos eventos que ocurren
entre los estudiantes. En consideraciones generales, el maltrato escolar ha
puesto en alerta a los directivos y líderes educacionales. Es por ello que los
docentes hoy en día se centran en el liderazgo para interactuar entre los
estudiantes y de una u otra forma crear un ambiente de tolerancia y respeto
entre todos los entes y comunidad que hacen vida en la institución.




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